Recomendación: ★ ★ ★ ★ ☆
El Pueblo con Encanto de Tlalmanalco, resguardado por la majestuosidad de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl, es un escaparate donde la arquitectura colonial civil cuenta su propia historia. Más allá del reconocido conjunto conventual franciscano, las construcciones civiles y casas coloniales definen el carácter histórico de su centro, revelando la vida de la nobleza local y la adaptación de los estilos europeos al arte indígena, conocido como Tequitqui.
El esplendor de Tlalmanalco durante la época virreinal, como punto clave de la antigua provincia de Chalco y zona de paso desde la capital novohispana, se manifiesta en sus edificios públicos y residencias.
Historia y Función: Esta es una de las residencias coloniales más notables. Ha sido clasificada por el INAH como la casa consistorial, es decir, la residencia oficial del gobernador durante el periodo colonial. Su ubicación central, junto a la plaza principal, subraya su importancia política.
Detalle Arquitectónico: Su nombre popular, "Casa de Tezontle", se debe al material volcánico de color rojizo (tezontle) utilizado en su construcción. Este material era común tanto en las edificaciones prehispánicas (como el basamento piramidal que pudo haber estado en el sitio de la iglesia) como en los palacios coloniales de la Nueva España. Su uso en esta casa es un testimonio de la continuidad constructiva y la riqueza geológica de la región. Actualmente, el edificio alberga el Palacio Municipal y la Casa de Cultura.
Contexto Histórico: Su presencia, fundado por la orden de los Betlemitas en 1722, da cuenta del intenso tráfico de viajeros que Tlalmanalco experimentaba al estar en una ruta importante hacia las costas del Golfo. El hospital brindaba caridad y cuidado a peregrinos y enfermos.
Legado Actual: El inmueble ha tenido múltiples usos a lo largo de los siglos (hospital, escuela, cine, presidencia) y actualmente alberga el Museo Comunitario Nonohualca y el Auditorio Municipal, manteniendo viva su vocación de servicio a la comunidad.
